

Clarisse vive las canciones de los ochenta en cada nota que expresa a partir de su increíble voz, capaz de modular de un poderoso rock hasta una romántica balada.
Carlo es el motor de la banda que encendió hace mucho tiempo cuando tocaba el bajo para bandas en San Diego (USA).


Jorge es un rockero nato, con mucha experiencia, habiéndo tocado para diferentes bandas, y volcando toda su experiencia y talento en Rubik.
Eduardo es el Rubikano más joven. Toca en varios proyectos locales. Es un hijo de los noventa de fina técnica y musicalidad. Pero en Rubik se convierte en un ochentero nato.


Mathias mantiene el ritmo en Rubik. Amante del rock de los ochenta y el jazz, aprendió a tocar la batería en Alemania. Su estilo es una mezcla entre la disciplina alemana y la alegría de una marinera peruana.